Una cortesana en juego
**La Santa Inquisición
**La daifa y el político
UNO. “Su amor prohibido”
Es Venecia. Año 1583. El poderío de la Santa Inquisición de la iglesia católica. La intriga de un hombre resentido cuaja en el seno eclesiástico. Y comienzan un juicio en contra de una mujer bellísima acusada de cortesana.
Incluso, “dándose golpes de pecho”, la iglesia acusa que mientas la cortesana disfruta el placer sexual y hace negocio, el pueblo muere por una pandemia.
La gente muriendo en las calles por la tuberculosis.
La cortesana interpretada por la actriz Catherine McCormack en la plenitud de su belleza física.
La actriz Jacqueline Bisset, la madre que le enseñara el oficio, igual como ella lo aprendiera de su señora madre.
Y Rufus Sewell como el amante.
El filme se llama “Su amor prohibido” y está en Prime. Y gratis.
DOS. Acusada de bruja
En juicio público y para demostrar su poderío la iglesia inicia el juicio contra la chica acusada de brujería, el peor delito de aquel tiempo.
Rufus Sewell interpreta a un Senador de la República y quien la defiende en el juicio.
Y por más y más que el representante del Vaticano levanta la voz y truena el báculo en el piso para imponer su ley religiosa, el Senador más aboga por ella.
TRES. Obispo lujuriento
Incluso, llega momento estelar cuando el Senador pide a los políticos, empresarios y magnates presentes que hayan tenido relaciones con la cortesana que se pongan de pie.
Y entre los cuales está, además, un obispo.
Y de pronto, ¡zas!, uno a uno de unos diez, quince hombres se van poniendo de pie dejando testimonio de la relación privada y clandestina con la cortesana.
El Senador encara al obispo para que en nombre de la integridad también se ponga de pie.
Y el Obispo, “lavándose la manos” queda sentado, pero dice al representante del Vaticano: “Creo que nos pasamos la mano acusando a la cortesana”.
CUATRO. La iglesia derrotada
Y el representante del Vaticano, caray, también se pone de pie porque de igual modo disfrutó de la plenitud sexual de aquel cuerpo hermoso y joven y bello.
Y es cuando decide dejar en manos del Estado el destino de la cortesana.
Y el Estado la deja en libertad.
Para entonces, la señora madre de la mujer de alquiler ha muerto y ella convierte su casa en refugio y santuario de las trabajadores sexuales en una Venecia del año 1500 donde la iglesia las acusa de brujas y condena a la excomunión.
CINCO. El amor de una mesalina y un político
El Senador aquel termina la relación con su esposa y queda a vivir con la cortesana.
Y son amantes públicos. Sin ocultarse en ningún momento. Desafiando a todos.
La iglesia, con su Santa Inquisición, queda derrotada.
Una fascinante película. Basada en hechos reales.
El amor de una mesalina y un político trasciendo la vida y el tiempo. (lv)