Caso U.V., en las cañerías
1 (Filosofía de los grupos: te chingo o me chingas)
Hay en Xalapa par de grupos académicos y políticos en una lucha abierta implacable.
En un lado del ring, el Rector de la Universidad Veracruzana, el sociólogo de la Sorbona, Martín Aguilar Sánchez, obsesionada con cumplir la prórroga de su Junta de Gobierno para repetir cuatro años más en la silla embrujada de las Lomas del Estadio.
Y por lo pronto, ganando nueve amparos.
Y en el otro lado del ring, sus adversarios y opositores (aspirantes a la rectoría y exrectores y académicos anexos y conexos) empujando la carreta para tumbar a Martín Aguilar de la silla académica, política y social.
Unos y otros apostando a la esperanza.
La esperanza de repetir en el cargo y la esperanza de tumbarlo del caballo y a la mitad del río.
Las dos partes, firmes, inalterables.
Apostando, además, ajá, a la justicia.
Y a la justicia en la interpretación de la ley.
La pelea en el ring lleva más, mucho más, de quince rounds y como ambas partes se aferran a la razón y la victoria de su lado se ignora el desenlace.
Incluso, nunca una batalla tan grande en la UV y derivada, más que al terreno académico, al político.
Es más, nadie dudaría que atrás estarían uno que otro actor político “moviendo el abanico” y desde los bastidores y la recámara de la política.
Las dos partes, sin embargo, en la evidencia académica con todo y “desgarrarse las vestiduras” por la inteligencia incandescente y el talento.
Peor aún, originando montón de dudas porque unos abogados dan una interpretación a la ley y los contrarios, otra.
Y si así están los expertos, en las neuronas y el corazón de la comunidad universitaria (maestros, estudiantes, burócratas) la confusión resulta peor.
En todo caso, digamos como premisa universal, tarde o temprano, cuando una parte se quite los guantes, quedará la percepción de que habría ganado el grupo con más fuerza política.
Ya se resuelva en Veracruz, por ejemplo, en el Congreso pues el titular de la JUCOPO, Junta de Coordinación Política, anunció, y en nombre del subcomandante Marcos y su formación jesuita, que la decisión está en su cancha.
Pero de igual modo, bien pudiera resolver en el altiplano.
Por ejemplo, la versión de que Aguilar Sánchez fue compañero en el salón de clases en la facultad de Sociología del Senador morenaco, Manuel Huerta y Ladrón de Guevara.
Y estaría o está cabildeando a favor de Martín Aguilar en el palenque federal.
Con todo, han pasado muchas, demasiadas, excesivas semanas en los dimes y diretes y la disputa por la Rectoría de la máxima casa de estudios ya parece una lid por la candidatura a una presidencia municipal y/o una curul.
Incluso, a una diarrea verbal en la verdulería del mercado popular.
Las partes han descendido a las cañerías.
2 (“Eres tú o nosotros”)
En ningún grupo sectario parece existir espacio para la prudencia.
Más, porque de seguro los abogados de cada uno les juran y perjuran que ellos tienen razón.
Con todo y que los jueces han rechazado los nueve amparos del trío de aspirantes a la Rectoría más de otros académicos.
Simplemente, el lema y la filosofía adoptada es, parece ser, la siguiente: “Eres tú o nosotros”.
En las Lomas del Estadio, “no hay espacio para los dos”.
“Me chingas y/o te chingo”.
“Te friego o me friegas”.
La Rectoría de la UV en un chisme de quinto patio.
Caray, ningún Colegio de Constitucionalistas de Veracruz ha tomado la estafeta para dirimir en el palenque público las razones y sin razones de cada parte, digamos, para orientar y orientar a los ciudadanos de a pie y motorizados.
Y a los más de seis, siete mil profesores de la UV.
Y a los más de setenta mil estudiantes.
Y a los miles de burócratas.
Tampoco en el Congreso local, los cincuenta diputados se han ocupado con alteza de miras del asunto.
Están dejando, parecen estar dejando, que el asuntito germine en el surco fértil de la chismografía.
Los dimes y diretes.
El te acuso y me acusas.
La verdulería en el mostrador social.
3 (Allá que se arreglen ellos: Nahle)
¿De veras la pelea mitológica entre el par de grupos es para engrandecer a la UV y colocarla, por ejemplo, en el ranking nacional del prestigio académico y que tanta, tanta, tanta falta hace?
¿Y/o ha derivado en una sórdida disputa por apropiarse del poder académico, sinónimo de poder político y poder económico y poder social?
¿Y/o es una vulgar pelea callejera en donde un grupo intenta noquear al otro nomás para que se vea el lado del puño y los bíceps?
“Da pena de la pena ajena”.
La gobernadora lo precisó hace meses: “Allá que se arreglen ellos”.
Claro, claro, claro, “les guste o no les guste”.
4 (Rebatinga por el poder)
El titular de la JUCOPO, Junta de Coordinación Política, del Congres local, rastreaba la corrupción de su antecesor, Juan Javier Gómez Cazarín.
Y cuando tenía varios “trapitos tendidos al sol” un manotazo de la gobernadora bastó para cerrar el expediente.
Ningún manotazo ha detenido al senador Manuel Huerta con sus críticas a figuras estelares de MORENA Veracruz.
Pero mientras, Zepeta ya amarró cargo partidista hasta el año 2027.
En la UV, el jelengue sigue.
Y las partes remando la canoa y explorando zaguanes y empujando la carreta, aunque la carreta está destartalada.
Y desde hace ratito, en el palenque del descrédito y el desprestigio.
¡Vaya conductas académicas!
La rebatinga por el poder.
En momento cumbre, Manuel Carbonell de la Hoz, poderoso subsecretario de Gobierno de Rafael Murillo Vidal, tenía el control en la UV para su candidatura a gobernador.
Tres días apenas, apenitas, duró Juan Maldonado Pereda como Rector de la UV (y sin tomar posesión) porque Carbonell le armó tremenda intriga y lo tumbó de las neuronas y del corazón y el hígado de Murillo Vidal.
Habría soñado el doctor Roberto Bravo Garzón, dos sexenios Rector de la UV, con la silla embrujada del palacio del gobierno del Estado.
En instante excepcional, Adolfo Mota, secretario de Educación de Javier Duarte, soñó con brincar a la Rectoría de la UV para amarrar la nominación priista a gobernador, pero ni de profesor en el salón de clases pudo.
Luego de su rectoría en la UV, el doctor Rafael Velasco Fernández acarició la posibilidad de la gubernatura desempeñándose como subsecretario de Salud con el presidente Luis Echeverría Álvarez.
El doctor Martín Aguilar Sánchez como operador político en la UV del senador Manuel Huerta para la gubernatura.
Más ahora cuando igual, igualito como sucediera con otros jefazazos del Poder Ejecutivo estatal, pasean a Nahle como secretaria de Estado con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. (lv)