cargando

En twitter:

Barandal
Jueves 23 julio, 2020

Corazones solitarios

•Urgidos de cariño
•Mucha soledad

ESCALERAS: Hay en Veracruz muchos corazones solitarios necesitados de consuelo y cariño.
Por ejemplo, los familiares de muertos por el COVID.
Los familiares de los migrantes en Estados Unidos fallecidos por el coronavirus y transportadas sus cenizas en urnas vía aérea.

Luis Velázquez

Los familiares de los cientos, miles quizá de desaparecidos desde Javier Duarte a Cuitláhuac García Jiménez.
Los familiares de todas y cada una de las mujeres y niños asesinados en los últimos diecinueve meses.
Los miembros de las ONG, Colectivos y Solecitos que casi diez años después siguen buscando a sus hijos, vivos o muertos, confinados por ahí o sepultados en fosas clandestinas.

PASAMANOS: Nadie en la vida, puede ser destruido, con todo y que puede ser derrotado (Ernest Hemingway).
Pero derrotada una persona, puede levantarse para seguir empujando la carreta.
Y por más y más que una persona, un hijo huérfano, una esposa viuda, un hombre viudo, sigan luchando en cada nuevo amanecer, pues con todo y el dolor y el sufrimiento humano la vida sigue, de cualquier forma, habrá minutos, horas en el día y la noche en que el corazón y las neuronas necesitarán una voz de alivio, un abrazo, un apapacho, un rayito de esperanza, una lucecita alumbrando el largo y extenso camino.

CORREDORES: Del año 2011, primero de Duarte, a la fecha, 2020, segundo de Cuitláhuac, muchos hogares enlutados, entre otras razones, por el oleaje huracanado de violencia.
Y por más y más que la Fiscalía General, una mujer al frente, la primera en la historia local, gritonea en el tendedero mediático la venta de esperanzas, la noche está peor de oscura, siniestra, sórdida y sombría.
Y entre más oscura la noche, más solitarios los corazones y las neuronas.
Días, meses, años, sin ver la luz en el rincón más arrinconado del infierno. Digamos, las mazmorras del infierno.

BALCONES: En La Jornada-México publicaron una foto el lunes 13 de julio. Una señora de Veracruz, ropita sencillita y modesta, está sentada en el aeropuerto de Oaxaca.
Ella fue citada allá por la secretaría de Relaciones Exteriores para la entrega de las cenizas de su esposo, Urbano Hernández Sánchez, de 62 años, migrante en Nueva York, fallecido por el COVID.
Se trata de una foto triste, angustiante, deprimente, avasallante en el corazón y las neuronas.
Es la foto de una mujer, Rocío, derrotada. Aniquilada. En la desesperación. Sola. Solitaria.

PASILLOS: Nadie en Veracruz, parece, se ha ocupado de tantos niños huérfanos por la violencia. Tantas mujeres viudas. Tantos padres ancianos quedados a la deriva económica, social y de salud.
Los hijos de tantos hombres y mujeres asesinados. Niños, incluso, recién nacidos, que nunca conocieron a sus padres.
Padres ancianos, abuelitos, a quienes acaso ni siquiera habrán informado del hijo fallecido para evitar un zangoloteo en el corazón enfermo de presión arterial.
El peor de los tiempos con tantos corazones solitarios urgidos de consuelo y cariño.

VENTANAS: Veracruz, con “La bamba” y “El tilingo lingo” y el palacio de la salsa y que “la vida es más sabrosa en el mar” tiene fama mundial de un pueblo alegre como perpetuado quedara con las caritas sonrientes de la cultura azteca.
Pero ahora, de cara al siglo XXI, la alegría ha derivado en cientos, miles de familias, en la tristeza.
En muchos casos, y ante tanta impunidad, en irritación crónica, coraje, encabritamiento, y por añadidura, desencanto social.
Es, sería, el nuevo estado emocional de cara al Golfo de México y ningún Quetzalcóatl alimenta la esperanza desflorada en la cancha pública.


Deja un comentario

Acerca del blog

Blog de noticias desde Veracruz.
Aquí, deseamos contar la historia de cada día.
Y cada día es un nuevo comienzo.
Y todos los días se empieza de cero...

Portal de noticias de Veracruz.