cargando

En twitter:

Expediente 2020
Sábado 04 julio, 2020

Los soberbios

En Amazon está la novela “La bandida”, la historia de Graciela Olmos y que así se llamaba la casa de citas más famosa en la historia de la Ciudad de México. La más famosa, incluso, del país.
Muchas cositas llaman la atención, entre otras, el asombroso desfile de la soberbia, uno de los peores males de la caja de Pandora.

Luis Velázquez

Por ejemplo, soberbia de un tal general Ordóñez, el segundo de Pancho Villa, que se creía más poderoso que Villa y ultrajaba a todas las Adelitas, y con violencia, claro, dueño que se creía de ellas.
Soberbia de los subalternos del presidente Lázaro Cárdenas cuando decide cerrar los prostíbulos en el viejo Distrito Federal y todos abusan en contra de los más elementales derechos humanos.
Soberbia del socio de “La bandida” en la casa de citas para, primero, ultrajar a las trabajadoras sexuales solo porque es el dueño de la casa, y segundo, intrigar en contra de Graciela Olmos y enviarla a la cárcel para quedarse como dueño único.
Soberbia de una que otra cortesana en el antro que por bonitas abusan de los derechos de las demás.
Soberbia de una monja con rasgos indígenas convertida en la peor censura eclesiástica.
Soberbia de las actrices compitiendo con “La gatita blanca”, María Conesa, la preferida del público y que la intrigaban con el patrón.
Soberbia de los jefes policiacos ultrajando los derechos de los detenidos en el siglo pasado en la Ciudad de México y que llegaban a la tortura para arrancar confesiones.
Parte de la historia de la vida de Graciela Olmos gira alrededor de la soberbia.
Soberbia en Veracruz:
Uno, la llamada Ley Mordaza para acusar de calumnias y difamación a los diputados locales de MORENA críticos al gobierno estatal en turno.
Dos, el autoritarismo para imponer la reelección de presidentes municipales por 6 años.
Tres, el blindaje electoral al góber bendecido de AMLO para evitar la consulta popular sobre la revocación del mandato.
Cuatro, el nepotismo floreciendo en su elevada magnitud, igual, igualito, peor incluso, que en los gobiernos anteriores.
Cinco, la asignación, dedazo químicamente puro, con la obra pública y la compra de servicios, patrullas, ambulancias y medicinas, por ejemplo.
Seis, el valemadrismo con que ejercen el poder con desdén y menosprecio a las marchas contestatarias.
Siete, los despidos, cambios y enroques de funcionarios públicos sin rendir cuentas absolutamente a nadie.
Ocho, la soberbia de defender a una parte del gabinete legal creyendo que la palabra oficial es suficiente para convencer a la población electoral de las irregularidades.
Nueve, la altivez de manejar el gobierno de Veracruz como si se tratase del patrón y el capataz de una hacienda porfirista.
Diez, la declaración mediática y el discurso oficial asegurando que el oleaje de inseguridad e impunidad va hacia abajo cuando los hechos reales, concretos, específicos y macizos expresan la bamba violenta en que “estamos atrapados y sin salida”.
Once, la soberbia de otorgar la obra pública por dedazo a empresas foráneas como han denunciado varias cámaras empresariales, y lo peor, sin escuchar las demandas sociales.

HUNDIDOS EN EL ABISMO SOCIAL
La soberbia de las personas y personajes que desfilaron en la vida de “La bandida” solo hacían daño, digamos, al círculo inmediato y mediato de Graciela Olmos y de su vida, claro.
Pero la soberbia en el gobierno de Veracruz sigue causando el mismo daño social, económico, educativo, de salud, seguridad y justicia que todos y cada uno de los antecesores que poco a poco, de sexenio en sexenio, hundieron en el abismo la vida del millón de indígenas y los dos millones de campesinos y los tres millones de obreros.
La soberbia guinda y marrón es peor que la roja y la azul porque los primeros se han declarado soldados de la patria, ¡vaya farsantes! en el tiempo de la purificación moral, la honestidad valiente, la Cartilla Moral y la denominada por decreto 4T.
La 4T… soñando con que su tiempo será tan importante, o más quizá, que la guerra de Independencia (Hidalgo y Morelos), la guerra de Reforma (Benito Juárez), la revolución (Francisco I. Madero) y el México reinventado (Lázaro Cárdenas con su expropiación petrolera).
Tal cual, entonces, que siga creciendo y multiplicándose la soberbia. Los puros entre los impuros. Los iluminados y los mesiánicos.
Más soberbios fueron, por ejemplo, Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz Mori y Plutarco Elías Calles… y cayeron.
Soberbios Moctezuma Primero y Segundo y Cuitláhuac y cayeron. Incluso, Cuitláhuac, el emperador, apenas y gobernó unos cuantos meses por la pandemia que lo llevara a la tumba.
En las elecciones del año 2018, MORENA ganó Veracruz. Pero ejerciendo el poder y gobernando con soberbia, sin humildad, sin mesura, prudencia y tolerancia, sin sencillez, sin escuchar a la población con hechos, tarde o temprano, el único resultante es el rechazo popular en las urnas.
Con o sin BOA jarocha.
Con o sin la conspiración mediática descubierta por la senadora Gloria Sánchez en contra del góber bendecido de AMLO.
Con o sin la conspiración que según el góber hay en su contra para derrotarlo en los comicios del año entrante… como lloriqueara ante el presidente de la república.
Para entonces, el daño social será peor. Pero, bueno, si 78 gobernadores han ocupado la silla imperial y faraónica del palacio de Xalapa y han convertido a pobres y en la miseria a 6 de cada 10 habitantes… ¡qué más da un manotazo soberbio más!


Deja un comentario

Acerca del blog

Blog de noticias desde Veracruz.
Aquí, deseamos contar la historia de cada día.
Y cada día es un nuevo comienzo.
Y todos los días se empieza de cero...

Portal de noticias de Veracruz.