cargando

En twitter:

Escenarios
Jueves 02 abril, 2020

Hijos de la violencia

•Traumas emocionales
•Lo único que han vivido

UNO. Hijos de la violencia

Muchos niños y jóvenes nacieron en el tiempo de la violencia en Veracruz. Desde que llegaron a la vida, lo único que han visto y con lo que, incluso, han convivido, y hasta en sus escuelas, ha sido el tiradero de cadáveres por todos lados.

Luis Velázquez

Los tiros y balazos entre malandros y entre policías y sicarios.
Los cadáveres colgados de los puentes y de los árboles. Y las cabezas decapitadas arrojadas en la vía pública. Los cadáveres flotando en los ríos aguas abajo.

DOS. Traumas emocionales
El tiradero de cadáveres de mujeres y también los niños ejecutados. Incluso, compañeros estudiantes asesinados en el tsunami de la violencia cuyos cadáveres han sido expuestos en la escuela antes de la sepultura en el panteón municipal.
Y, bueno, hijos de la violencia su estado mental y sus emociones y sus vivencias y experiencias son, serán, terribles y espantosas.
Casi casi como si toda su vida la hubieran pasado mirando películas de los hermanos Almada y de “El arracada” con Vicente Fernández.

TRES. Vidas truncadas
Hasta donde se sabe si se sabe bien, ninguno de esos niños, adolescentes y jóvenes han sido examinados en su estado mental.
Pero de que están traumados, y/o en todo caso, deformados en su percepción de la vida, sin duda.
Y como dice el politólogo Carlos Ernesto Ronzón Verónica, su salud mental ha de cuidarse y procurarse porque suele ocurrir que los estragos se manifiestan muchos años después.
Peor tantito irá a los hijos huérfanos de madre y padre en esta hora inusitada de violencia.
Niños de unos 3, 4, 5 años, o más, que de pronto, perdieron a sus padres y sus familiares les habrían contado que la mamá y el papá fueron asesinados en el tsunami de inseguridad que se vive y padece.

CUATRO. Pesadillas toda la vida
El sicólogo dice que cuando una persona duerme aunque sea una noche en la cárcel detenida por algún delito queda marcada para el resto de su vida.
Y si a un niño le hacen bullying en la escuela y en la calle cuando convive con los amigos, también queda marcado.
Y cuando un niño mira flotar los cadáveres a la orilla del río de la comunidad donde vive o mira colgado un cadáver de un árbol o de un puente o padece con su familia un asalto en la carretera, en el ADO o en el restaurante, queda traumado, con pesadillas, de igual manera, o peor, por ejemplo, cuando un niño vive en un orfanatorio.

CINCO. Los días que caminan
Los chicos crecidos en el tiempo de la violencia saben que tal es un eje rector de la vida.
Son, digamos, los valores humanos y morales y sociales que conocieron desde la infancia y con los que, incluso, se han desarrollado.
Y desde ahí, miran los días y las noches que caminan.
SEIS. El rencor por delante
Muchos de esos niños y jóvenes han crecido con el rencor y el odio de por medio.
Y por añadidura, si hay rencor y odio en el corazón humano y las neuronas de todos ellos, o de la mayoría, solo crece el deseo de venganza para ajustar cuentas con quienes habrían quitado la vida a sus madres y padres.
Igual o peor, si por ejemplo, también les secuestraron y desaparecieron a un familiar, un hermano, por ejemplo.
Y es que el chorizo ese “de no mentir, no robar y no matar” es un discurso trillado y manoseado.


Deja un comentario

Acerca del blog

Blog de noticias desde Veracruz.
Aquí, deseamos contar la historia de cada día.
Y cada día es un nuevo comienzo.
Y todos los días se empieza de cero...

Portal de noticias de Veracruz.