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Diario de un reportero
Viernes 09 febrero, 2018

Refrescos, volovanes y tamales de Bermúdez para sus policías secuestradores

Un paquete de doce refrescos de cola, agua mineral o natural, gelatinas de sabores y volovanes se mandaron a comprar por el ex secretario de Seguridad Pública (SSP), Arturo Bermúdez Zurita para sus ex elementos detenidos y llevados a proceso penal con él. Los productos se repartieron en bolsas blancas con el logo color verde de "Fasti", tienda de autoservicios cercana al Reclusorio de Pacho Viejo. Todo era transportado por una asistente del ex titular denominado por sus elementos

La audiencia de los 19 policías y sus jefes terminó hacia las 3 de la mañana; todos, acusados de desaparición forzada en el duartazgo y el fidelato
•Los elementos detenidos se quejan de ultrajes a sus derechos humanos; uno de los 16 policías detenidos se llevó a Hugo del centro de Coatepec en 2013

Por ARANTXA ARCOS

como "Capitán Tormenta". A estos paquetes se anexó tamales rancheros que ingresó Violeta Ceballos Díaz, pareja sentimental del ex director de la Fuerza Civil, Roberto González Meza. Ambas cantidades de alimentos se ingresaron a la Sala donde elementos de la Policía Estatal y tres ex funcionarios del Gobierno de Veracruz eran presentados por presunto delito de desaparición forzada. La degustación ocurrió entre la 1 y 4 de la tarde, cuando la jueza de control en el Juzgado Tercero del Distrito...

Judicial de Pacho Viejo, Alma Aleida Sosa Jiménez, ordenó un receso de tres horas a la audiencia para que la defensa de los presentados conociera los tomos de la investigación.

Desde la mañana de este jueves 8 de febrero, los detenidos permanecieron en el distrito judicial de Pacho Viejo, esperando conocer su legal o ilegal detención por el delito de desaparición forzada.

En ese lapso, no les permitieron contacto con sus familiares. Tampoco recibir alimentos en la espera de iniciar el proceso penal, fue hasta el primer receso cuando la asistente de Bermúdez y la pareja sentimental de González Meza regresaran a la sala con comida para casi 30 personas.

Y es que 17 policías se reencontraron con sus jefes; con el ex titular de SSP, Arturo Bermúdez Zurita; Roberto González Meza, ex titular de la Fuerza Civil y el ex director de Reinserción y Readaptación Social, José Óscar Sánchez Tirado.

En el reencuentro, escucharon cómo González Meza fue detenido en la calle 24, entre la avenida uno y cinco de Playa del Carmen, en el estado de Quintana Roo la tarde del miércoles 7 de febrero.

De acuerdo al testimonio que relató el ex titular de la Fuerza Civil en Veracruz, un comando armado de 20 personas vestidas de civil irrumpieron un local en mencionada calle, insultándolo, golpeando a él y sus acompañantes, incluidos sus tres hijos.

"Me gritaron, me sometieron y golpearon, también a mis hijos. Escuché cuando dijeron es él, es él, amárrenlo. Me esposaron, me dijeron cállate cabrón y no digas nada. Agacha la pinche cabeza y cállate cabrón" exclamó el exfuncionario.

Su versión buscó ser reforzada con tres testimonios. La jueza de control aceptó y uno a uno pasó. El primer fue Luis Esteban Casas Bravo, quien argumentó que al ver a los hombres armados y de civiles sospechó que era un secuestro.

Al llegar estos no se identificaron, lo esposaron y subieron a la batea de una camioneta sin placas, boca abajo, desconociendo cómo transportaron a Roberto González.

La segunda fue Violeta Ceballos Díaz. Ella coincidió con González y Casas; degustaban alimentos en un negocio ubicado en la calle 24 de Playa del Carmen cuando el grupo armado llegó a golpearlos y levantarlos sin mostrar orden de aprehensión.

"Me golpearon en la cabeza, tengo un chichón, yo estaba en zapatillas y se me doblaban las piernas por cómo me jalaban. Me gritaban que no alzara la cabeza, cuando pude memoricé los números de patrullas, era la 007830 y 007832. Ellas casi chocan dos veces porque iban como locos, no sabían por dónde irse" abundó Violeta en su relato.

Ramón González Meza, tercer testigo, comentó que recibió una llamada telefónica pasada las nueve de la noche. Su sobrina le informó que su hermano y compañía fueron levantados por personas armadas en el sitio donde instalan un negocio en Playa del Carmen.

La Fiscalía General del Estado (FGE) evidenció errores en los tres testimonios que convencieron a la juez de control para desecharlos y legalizar la detención del ex funcionario a las 21 horas del 7 de febrero.

Para el ex director de Reinserción y Readaptación Social, José Óscar Sánchez Tirado, el proceso de legalizar la detención fue breve. El detenido desde el 20 de septiembre del 2017 por su participación en la desaparición y muerte de David Bautista López, se admitió en menos de media hora.

La jueza de control, Alma Aleida Sosa Jiménez, le notificó que ello ocurrió a las 2 horas con 50 minutos del jueves 8 de febrero, bajo la causa penal 22/2018, compartida con el ex titular de SSP, ex titular de Fuerza Civil y otros elementos policiacos.

"UNO DE ELLOS SE LLEVÓ A MI HIJO"

Patrullas con elementos de la Policía Municipal de Coatepec levantaron a Hugo Murrieta Sánchez en pleno centro, a unos pasos de Palacio Municipal y la comandancia.

Carmen Sánchez Tlapa, madre de Hugo, acudió a las afueras de la Sala de Juicios Orales en Pacho Viejo, donde 16 elementos policiacos, incluidos tres ex funcionarios del Gobierno de Veracruz, fueron presentados al aplicarles una orden de aprehensión por el presunto delito de desaparición forzada.

La última pista de Hugo, joven de 23 años, apuntó ubicación en la Academia de Policía "El Lencero", a media hora de su levantón en el Pueblo Mágico de Coatepec.

El celular de Hugo sonó durante varios días. La bocina nunca respondió pero la geolocalización apuntó la Academia de Policía. Él fue visto por última vez a las cuatro de la tarde del 16 de abril del 2013, en la calle de Arteaga esquina con Miguel Rebolledo, justo afuera de la comandancia. Iba a entregar la cuenta del día. Trabajaba como taxista.

La unidad de servicio particular con número económico 505 circuló por años en la ciudad cafetalera de Coatepec, algunos viajes llegaron hasta la ciudad de Xalapa, a escasos diez minutos por la autopista.

Carmen recordó que en los escasos viajes a la capital, Xalapa, Hugo llegó a casa con lesiones en sus muslos y piernas. El retén de la Policía Estatal, instalado sobre la autopista que conecta con Coatepec, los elementos lo golpearon, lesionaron son objetos como lapiceros y obligaron a realizar lagartijas cargando un chaleco con armas.

La intimidación no se denunció por miedo a represalias. Hugo siguió laborando de ocho de la mañana a cuatro de la tarde. Al terminar el turno, debía manejar hacia la casa de su patrón, entregar la cuenta del día y dirigirse a casa, con Carmen.

Ese 16 de abril del 2013 lo levantaron camino a entregar las ganancias del día. Tres camionetas de la Policía Estatal lo interceptaron. Los oficiales lo bajaron de la unidad y lo subieron a una patrulla. El vehículo de transporte también se lo llevaron. Desde esa tarde, el taxi y Hugo no son localizados.

Carmen llora al recordar el trágico día donde perdió a su único hijo. La fortaleza surgió al plantarse afuera de la Sala de Juicios Orales de Pacho Viejo, donde 17 elementos de la Policía Estatal fueron presentados tras aplicarles una orden de aprehensión por desaparición forzada.

"Tengo entendido que los que están aquí (en audiencia) fueron los que se lo llevaron (a Hugo). Hubo mucha gente que vio a policías cuando se lo llevaban, porque fue en el centro de Coatepec, se dieron cuenta cuando subieron a mi hijo a la patrulla, se lo llevaron con todo y coche", insistió Carmen.

Lo ocurrido con Hugo quedó documentado ante la Procuraduría General de la República (PGR), dicha dependencia atrajo el caso. Los testimonios fueron documentados de manera oficial. Iniciaron las investigaciones y Carmen presumió que uno de los 17 detenidos, en el proceso penal 22/2018 está relacionado con la desaparición de su hijo.

De acuerdo con una publicación de La Jornada en línea, con fecha del 3 de agosto de 2015, las pruebas testimoniales y el rastreo de llamadas de la desaparición de Hugo Murrieta Sánchez señalaron a 12 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).

Uno de ellos, José Alberto Polo Ladrón de Guevaran, declaró a la PGR: “En esos días (cuando desapareció Hugo Murrieta) elementos de las Fuerzas Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública, con base en El Lencero, estaban entrando a Coatepec, hacían desorden y luego les echaban la culpa a ellos (a los agentes estatales)", se lee en la publicación vigente en línea.

Al caso de Carmen con el levantón y no localización de su único hijo se anexan más casos. Los testimonios se cobijan en colectivos conformados por familias veracruzanas en busca de sus esposos, hijos, nietos o sobrinas.

DETENCIÓN DISFRAZADA DE ASCENSO

Daniel García Gutiérrez, Policía Estatal en Martínez de la Torre, recibió órdenes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) para viajar hasta el puerto de Veracruz y firmar su ascenso como comandante de la Policía Municipal.

Pedro García Guzmán, padre de Daniel, recibió la noticia del varón de 26 años con alegría, por ser el menor de los nueve hijos en encontrar un empleo remunerado y con reflejo de mejoría laboral en menos de cinco años.

Daniel es uno de los tres hijos varones de Pedro que trabajan para SSP, actualmente, a cargo de Jaime Téllez Marie. Los tres hombres acataron órdenes en años anteriores por el ex titular, Arturo Bermúdez Zurita, recluido en el Penal de Pacho Viejo desde el 3 de febrero del 2017.

La efusividad por el ascenso de Daniel se transformó en angustia y nulas horas de sueño. Otro hijo de Pedro le avisó por teléfono que su hermano, que Daniel, fue detenido al llegar al puerto de Veracruz.

“Mi hijo el taxista me marcó, me dijo, papi, tú crees que detuvieron a Daniel. Lo están calumniando por mala persona, por secuestro, pero como no voy a conocer a mis hijos. Me puse a buscarlo hasta que supe que lo trajeron a Pacho”.

Daniel cumplía el cuarto año en la corporación como Policía Estatal. En los primeros meses en funciones, lo obligaron a capacitarse, nuevamente, en la Academia “El Lencero”, ya que solicitó permiso temporal para cuidar a su madre.

Al salir de la preparación, su primera función contempló ser escolta de la presidenta municipal de Cosamaloapan, la priista, Adriana Maass Michel. “Según lo iban a mandar comisionado a Veracruz, lo mandaron a traer de Veracruz para que firmara el oficio de cambio y lo detienen, lo llamaron por engaños. Según iba a estar como comandante municipal en el puerto”, continuó reprochando Daniel, afuera de la Sala de Juicio Oral donde procesaron a su hijo.

Al terminar el periodo de escolta en Cosamaloapan, Daniel recibió órdenes para dar rondines de Martínez de la Torre a Perote, casi dos horas entre citados municipios veracruzanos.

Los otros dos hijos de Pedro, hermanos de Daniel, siguen en funciones. Uno opera en la ciudad de Orizaba y otro en el puerto de Veracruz, como cocinero para sus compañeros elementos de la Policía Estatal.

Las finanzas en la familia integrada por nueve hijos no han mejorado. Pedro sigue trabajando a sus 68 años. El Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial para el Estado de Veracruz (IPAX) contrató a Pedro como vigilante nocturno.

“Si les digo (que renuncien como policías), pero desgraciadamente estamos jodidos por donde se mueva uno, ahora si, como dice el dicho, seguro el sueldo pues aquí sufriendo. Ahora sí, lo que venga sobre de uno y qué le hace uno. Tenemos necesidad para mantener a nuestros hijos. De andar en cosas malas tener un poco de dinero, la familia segura. Es lo que he hecho por mis hijos”, continuó Pedro.

Mientras Daniel es procesado junto a Roberto González Meza, ex director de la Fuerza Civil, Pedro compra cepillo de dientes, jabón y evita ingerir alimentos. La angustia de ver a su hijo encarcelado en el Penal de Pacho Viejo lo carcome.

En la banqueta donde Pedro espera noticias, Ramón González Meza, hermano del ex funcionario encargado de la Fuerza Civil, reclamó a gritos cómo detuvieron a su familiar; presuntamente, sin orden de aprehensión y golpeando a sus tres sobrinos.

Un joven de 20, otro de 13 y una menor de siete recibieron golpes cuando su padre, Roberto, era extraído de un terreno particular a la fuerza, esposado y transportado en una camioneta sin placas, tripulada por varones vestidos de civil.

“Lo anduvimos buscando porque no sabíamos qué tipo de personas eran, llegaron de forma ilegal las autoridades, no presentaron ninguna orden de cateo o presentación, se metieron de forma irregular al domicilio, golpearon a mis sobrinos, los dejaron espantados, con problemas psicológicos, no podemos calmarlos”, exclamó Ramón, hermano del ex titular de la Fuerza Civil.

Al transcurrir las horas, Pedro desistió de esperar la decisión final de la jueza de control. La noche llegó y con ella la hora de empezar a trabajar como seguridad privada en un establecimiento de la ciudad de Xalapa.

Así como Pedro García se retiró del recinto judicial, familiares de Policías Estatales abandonaron las instalaciones. El transporte urbano dejó de dar servicio a las nueve de la noche. Los taxis colectivos no operaron, la inseguridad incrementó en la localidad de Pacho Viejo.

FGE NO QUERÍA PROCESAR A BERMÚDEZ

El reloj de la sala de juicio oral marcaba las once de la noche del jueves 8 de febrero. El siguiente en la lista era Bermúdez Zurita. Su abogado defensor, Rafael Sánchez Cano intentó desechar la orden de aprehensión en su contra por desaparición forzada.

Uno de sus argumentos contempló citar que la Fiscalía General del Estado (FGE) mintió ante jueces de distrito, notificando que no requerían entrevistar a su cliente por publicaciones difundidas en medios locales, donde colectivos en busca de sus desaparecidos lo denunciaron ante instancias penales por este delito.

El defensor de "Capitán Tormenta", como las policías estatales nombraban a su jefe, insistió ante la jueza de control que la FGE no respetó los derechos procesales de su cliente, evadiendo oficios para ponerse a disposición de los señalamientos.

"El señor Arturo se puso a disposición de los fiscales por escrito para atender el caso de desaparición, no les fue suficiente, no lo citaron como testigo o como investigado. Él (Bermúdez) dijo aquí estoy, respeten mis derechos", citó el abogado.

Desde el 9 de noviembre del 2017, Bermúdez envió oficios a la FGE para ser citado a declarar o ser notificado por procesos penales en su contra, por el delito de desaparición.

Para el primero de diciembre del mismo año, Eduardo Coronel Gamboa, fiscal especial den Atención de Denuncias por Personas Desaparecidas le notificó a Bermúdez vía oficio que no contaban con carpeta de investigación en su contra, que no lo estaban investigando.

"Le mintieron a todo el distrito judicial, le mintieron a usted su señoría, le mintieron a don Arturo y me mintieron a mí. Ellos me entregan 35 tomos donde surge una denuncia que presentó el fiscal Jorge Wínckler el 16 de noviembre del 2017. Su señoría, don Arturo les envió oficios, él se puso a disposición desde noviembre, buscaba ansiosamente ser escuchado".

Para la jueza, los argumentos de la defensa del ex titular de SSP fueron impertinentes, admitiendo que no se generó violación a sus derechos como procesado y se legalizó su detención a las dos de la mañana con 45 minutos del jueves 8 de febrero.

La extensa audiencia llegó hasta casi las tres de la madrugada del viernes 9 de febrero. En dos ocasiones, la jueza admitió estar cansada y pidió disculpas a los fiscales, como la defensa, de si era reiterativa en algunos puntos.

Familiares de los detenidos no se encontraron en la sala, tampoco en las inmediaciones del recinto judicial. Posiblemente regresen a las once de la mañana, hora de reprogramar la audiencia para los policías estatales y sus ex jefes encargados de la Seguridad en anteriores Gobiernos de Veracruz.


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